Impresiones del Mensaje Presidencial de Dina Boluarte

La presidenta Dina Boluarte, brindó este domingo 28 de julio un extenso mensaje a la nación de cerca de cinco horas. Segundo mensaje de la mandataria con ocasión de un aniversario patrio desde que asumió la Presidencia Constitucional de la República el 7 de diciembre del 2022.

Tras iniciar sus actividades con el correspondiente saludo del Gabinete Ministerial y su participación en la misa solemne y tedeum, en la Basílica Catedral de Lima, en la que participaron los tres poderes del Estado, autoridades nacionales, jefes de misiones diplomáticas y representantes de los organismos internacionales. La jefa de estado se trasladó -en medio de un fuerte resguardo- al Congreso de la República para dirigirse desde ahí a todos los peruanos.

La expectativa de la población por escuchar un mensaje concreto sobre temas que realmente preocupan, como la creciente delincuencia y la corrupción, se vio sorprendida, por la narrativa de un clima de estabilidad política, que muchos vemos pues inexistente.

Si bien en la primera parte, la presidenta se centró en hablar sobre la inversión estatal en seguridad ciudadana, reactivación de la economía y ejecución de obras en salud, educación y vivienda. En líneas generales ha sido un discurso que muchos podrían cuestionar como completamente disociado de la realidad. Con contantes críticas incluso al “gobierno anterior”, del que -como todos sabemos- Dina Boluarte fue parte, nada menos que como vicepresidenta de ese gobierno.

En un documento de 79 páginas, dividido en tres secciones, sus palabras daban cuenta de lo ocurrido en su gobierno desde el 28 de julio de 2023, en donde aseguraba que “nuestra economía recuperó su crecimiento y que, superando todas las expectativas y pronósticos, creció 5,3% en el mes de abril”. Sin embargo, en mayo último el informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelaba todo lo contrario. La pobreza monetaria tuvo un incremento significativo, imposible de ocultar.

Cero autocríticas a su gestión actual y ninguna mención a leyes populistas, polémicas y antitécnicas, aprobadas por el Congreso. Una agenda interesada y destructiva que vienen persiguiendo los parlamentarios e intocable por ella, en lo que muchos entienden como un silencio cómplice de su parte.

Nada sobre la investigación de corrupción que se le sigue por el presunto enriquecimiento ilícito y la falta de declaración de propiedad de los relojes de lujo.

El cambio de nombre del Ministerio del Interior a “Ministerio de Seguridad Pública”, que en realidad no cambia nada la situación.

Un proyecto de ley para crear el “Ministerio de Infraestructura”, con un presupuesto aproximado de S/17.000 millones de soles, que ojalá no repita los mismos problemas que han tenido otras –como los ministerios de Transportes y Comunicaciones, o Vivienda, Construcción y Saneamiento– para avanzar en las obras pendientes, con burocracia presente e indicios de corrupción. Podría convertirse en un espacio más para esta.

Nada sobre la agricultura familiar de los hombres del campo.

Algo preocupante, revelado por Boluarte, en lo referido a la minería ilegal, la cual, dijo, ha superado al narcotráfico en ganancias en nuestro país. “En los últimos diez años, en promedio, más del 25% del oro exportado es de procedencia ilegal, poniendo en peligro nuestra riqueza natural y biodiversidad”. Informó que en 2023 se ejecutaron 729 operativos de interdicción a nivel nacional.

Boluarte informó que un grupo de trabajo multisectorial se encuentra actualizando la estrategia nacional para la interdicción de la minería ilegal con un nuevo enfoque, que enfatizará la formalización de la minería, la investigación, la intervención y la sanción a las organizaciones criminales. Anunció un proyecto de ley para la minería pequeña y artesanal, que formalice a los actores. Aunque las experiencias pasadas han sido en realidad un fracaso.

Sobre el Proyecto Tía María, en Arequipa, aseguró que no es este un “proyecto impuesto” por el gobierno; aclarando que la mala publicidad del proyecto cuprífero se debe a una “falsa narrativa” promovida por “sectores ideologizados”.

Entre las bondades que tiene el proyecto indicó que garantizaría el servicio de agua potable en la zona y ofrecería 4800 puestos de trabajo permanentes entre directos e indirectos. “Generará recursos que potenciarán el desarrollo del valle del Tambo”, dijo.

Sobre el Mega Puerto de Chancay, Boluarte afirmó que su inauguración “será el acontecimiento económico del año en el Perú” Esto, dada la importancia, que como sabemos tiene, para la economía de nuestro país.

Mencionó que por sus características este terminal portuario se convertirá en hub del Pacífico Sur, al atender la carga proveniente del norte, el oriente y la sierra central, y redistribuir la carga de países como Chile, Ecuador, Colombia, Brasil y Paraguay. 

En este sentido, enfatizó que el Puerto de Chancay será el punto neurálgico de conexión comercial, a través del Océano Pacifico, no sólo del Perú, sino de toda Sudamérica, con China, Asia y Oceanía. 

“Este puerto abrirá las oportunidades de inversión para el desarrollo de infraestructura de todos los países que vean en el Perú a un punto de conexión para acceder al gigantesco mercado asiático”, dijo.

En cuanto al acceso de la población a medicamentos genéricos, hizo mención de la ley que garantiza el 30% de stock de medicamentos genéricos en farmacias y boticas del sector privado, aumentando la lista de medicamentos disponibles de 40 a 434.

Esto último, dentro de lo positivo que podríamos rescatar de su mensaje.

Por lo demás, sin mayores novedades ni motivos para el optimismo. Con ministros de su gabinete que se durmieron a mitad de su discurso, concluyó así, entre lo mucho que leyó y lo poco que dijo sobre lo que los peruanos realmente esperábamos escuchar.

Por: Christian Loureiro
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