
Un grave accidente ocurrió la noche del domingo 3 de mayo de 2026 en la urbanización El Golf, en el distrito trujillano de Víctor Larco Herrera, luego de que una mujer impactara violentamente su camioneta contra un vigilante de 54 años, identificado como Juan Martínez Torres, aplastándolo contra el frontis de una vivienda.
El hecho, que rápidamente generó conmoción entre vecinos y transeúntes, ocurrió cuando la conductora —por causas que aún son materia de investigación— perdió el control de su vehículo mientras realizaba una maniobra para estacionarse. Las imágenes posteriores al accidente dejaron ver la violencia del impacto y el dramático estado en el que quedó atrapada la víctima.
En una de las cámaras de seguridad se ve claramente que el vigilante se encontraba apoyado cerca de la fachada del inmueble cuando fue sorprendido intempestivamente por la camioneta, sin posibilidad alguna de reaccionar o ponerse a salvo. Algunos vecinos incluso intentaron auxiliarlo en medio de la desesperación, mientras llamaban a las ambulancias, acusando de haber bebido a la mujer que manejaba.
Minutos después llegaron unidades de serenazgo y personal médico, logrando trasladar al herido hacia un centro de salud de la ciudad. Hasta el cierre de esta nota, se conocía que su estado era delicado debido a las múltiples lesiones sufridas producto de la fuerte presión contra la pared.
La conductora, visiblemente alterada tras lo ocurrido, permaneció en el lugar mientras agentes de la Policía Nacional realizaban las diligencias correspondientes. El caso quedó a cargo de la comisaría de la jurisdicción, que deberá determinar las responsabilidades y circunstancias exactas del accidente.
No obstante, más allá de las investigaciones, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más frecuente y preocupante en nuestras ciudades: maniobras imprudentes, exceso de confianza al volante y una peligrosa falta de control que, en cuestión de segundos, puede transformar una noche cualquiera en una tragedia.
Y esta vez, la víctima fue un hombre que simplemente cumplía con su trabajo.