“Dos caminos” de Liliana Lorán

Me miré en tus ojos
reí con tu risa,
me aferré a tus manos
caminé de prisa,
pero nunca pude
ganarle a la brisa,
alcanzar tus pasos
soñar tus premisas.

Dos equilibristas
por una cornisa,
y allá abajo el mundo
el rumbo de la lejanía.

Tu creciste pronto
buscaste salidas
hacia nuevas sendas
metas infinitas.

Yo elegí la calma
las verdes colinas,
y el olor del río
refrescando orillas.

Pero todo en círculo
gira en esta vida,
y tal vez regreses
quizás algún día.

Traerás mil recuerdos
de horas vividas,
en tierras lejanas
con tristeza o dicha.

Pero es bien seguro
que, contra porfías,
revivirás horas
que el recuerdo anida.