
12 de setiembre de 1992, un día en la historia del Perú, para no olvidar. La captura del sanguinario líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, era noticia de último minuto a nivel nacional. La DIRCOTE, había capturado en Lima al principal enemigo del Perú, en una acción ejecutada por el Grupo Especial de Inteligencia GEIN, en la denominada “Operación Victoria” en la que además se detuvo a otros ocho terroristas, incluyendo a Maritza Garrido Lecca, Carlos Inchaustegui, Laura Zambrano y Elena Iparraguirre (pareja de Guzmán), todos estos integrantes de la mencionada organización criminal, apresados sin violencia por la policía y sin que ninguno lograra escapar.
La población, respiraría aliviada esa noche con la noticia de “la captura del siglo” que nos significaría la esperanza de tener un país pacificado y libre del terror impuesto por ese movimiento subversivo. Al día siguiente, banderas peruanas flameaban en lo alto de las casas y edificios. El delincuente y genocida más sanguinario del Perú, fue presentado a la prensa nacional y extranjera, tres días después de su captura, enjaulado y vistiendo un traje a rayas, siendo ya en ese momento custodiado por la Marina. Vociferaría entre las rejas su famosa frase: “Derrota, sí; rendición, jamás”. Poco tiempo después se le vería humillado y sentado a la mesa frente a Vladimiro Montesinos, asesor de inteligencia del gobierno en esos momentos, buscando negociar una supuesta paz. Recordemos que estos hechos se dieron durante la gestión del expresidente Alberto Fujimori, fallecido el día de ayer.
No habían transcurrido ni 6 meses del autogolpe del 5 abril de 1992. El trabajo iniciado en marzo de 1990 con la creación del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) dentro de la Dirección contra el Terrorismo de la Policía Nacional (DIRCOTE), vería alcanzar su objetivo la noche del 12 de setiembre de 1992, al mando del general Ketín Vidal, Benedicto Jiménez y Marco Miyashiro, quienes llevaron a cabo un minucioso trabajo de inteligencia para llegar a la cúpula de esa organización criminal y a su sanguinario líder, cuyo paradero se creía un misterio y hasta se dudaba incluso de que estuviera vivo debido a rumores que hablaban del padecimiento de una enfermedad.
Finalmente, fue posible su captura y con ella el inicio de la pacificación en nuestro país, tras la victoria militar obtenida, por nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional.
Se rinde por ello también homenaje en este día a aquellas autoridades que enfrentaron a los grupos subversivos que rompieron con el orden democrático y marcaron episodios oscuros y sangrientos en la historia del Perú. A los comandos integrantes del Operativo Militar Chavín de Huántar, a los comités de autodefensas y ciudadanos que fallecieron como resultado de la lucha contra el terrorismo, reciben los honores por sus valerosas acciones en defensa de nuestra patria.
12 de setiembre de 1992, una fecha en la memoria que marca la victoria del pueblo peruano sobre la insania y el terror. Para no olvidar.
Por: Christian Loureiro ✍
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