
Tras enfrentar en los últimos meses complicaciones con su salud, debido al cáncer que lo aquejaba, el expresidente del Perú, Alberto Fujimori Fujimori, dejó lamentablemente de existir al promediar las 6 de la tarde de hoy. En tanto, tras este hecho funesto, impresiones diversas han surgido entre quienes lo acusan de haber sido un dictador y quienes aseguran fue quizás uno de los mejores presidentes de nuestro país. Opiniones y sentimientos divididos entre unos y otros en medio de gran polémica tras la muerte del hombre que hasta el último negó los delitos que se le imputaron.
La noticia, confirmada por la hija mayor del exmandatario a través de su red social, dejó visiblemente afectados a sus simpatizantes, los que desde que se conociera su decaimiento no demoraron en apersonarse precisamente a la casa de esta, ubicada en el en el distrito de San Borja, en donde Alberto Fujimori pasó sus últimos días, hasta hoy que se anunció su fallecimiento.
«Después de una larga batalla contra el cáncer, nuestro padre, Alberto Fujimori acaba de partir al encuentro del Señor», escribió en honor a la memoria de su padre. Y agregó: «Pedimos a quienes lo apreciaron nos acompañen con una oración por el eterno descanso de su alma. ¡Gracias por tanto papá! Keiko, Hiro, Sachie y Kenji Fujimori».

Recordemos que el Ing. Alberto Fujimori, durante los últimos años, había sido ya operado en seis ocasiones por una leucoplasia, afrontando también problemas estomacales, vasculares, de presión arterial y pulmonares.
Sin embargo, en un último esfuerzo, debido a su avanzada edad, pretendía postularse a la presidencia en las elecciones de 2026, tras obtener su libertad a través de un indulto humanitario que lo sacó de la prisión en la que permaneció durante 16 años, cumpliendo una condena de 25, acusado por crímenes de lesa humanidad.
Gobernó durante la década de los noventa, en épocas muy difíciles para nuestro país, debido al desastroso gobierno anterior que dejara a nuestro país sumido en una hiperinflación, además del caos y violencia desatada por el terrorismo, que se encontraba ya incluso asolando la capital. Se le atribuye, así pues, a su gestión, la reinserción del Perú al Fondo Monetario Internacional, rescatando nuestra economía y el combate frontal y triunfo militar sobre las huestes de Sendero Luminoso y el MRTA, sanguinarios movimientos terroristas sobre los que nuestras Fuerzas Armadas obtuvieran claramente una victoria militar.

De los años que duró su mandato, fue acusado también de dos matanzas cometidas en Lima por el grupo militar encubierto, conocido como Grupo o Comando Colina y el secuestro de un periodista y un empresario tras el “autogolpe” del 5 de abril de 1992, que diera con el apoyo de las Fuerzas Armadas y que lo llevó a asumir todos los poderes del Estado, luego de cerrar el Congreso e intervenir el Poder Judicial y el Tribunal de Garantías Constitucionales, justificado todo esto como necesario, en un mensaje a la nación, hoy en la memoria de todos los peruanos.
Se vino con todo ello el atentado de Sendero Luminoso en la calle Tarata de Miraflores y aún otros más, antes de la caída de su líder, Abimael Guzmán Reinoso, el 12 de setiembre del mismo año. Sanguinario criminal, que fuera el más buscando de la época.

Si bien convertido, por las circunstancias del golpe que diera, en un dictador, Fujimori convocaría a un Congreso Constituyente, con la participación de todas las fuerzas políticas de la época quienes – pese a haber proclamado incluso un nuevo “presidente constitucional”, en ese momento don Máximo San Román, según recordamos – aceptaron de buena gana su participación, avalando así, a través ya de este ejercicio democrático, la promulgación en 1993 una nueva Constitución Política, aún vigente.
Existe sí, hasta hoy en muchos peruanos una innegable admiración hacia el expresidente Alberto Fujimori, por haber derrotado durante su gestión a los grupos terroristas Sendero Luminoso y MRTA, así como por haber detenido la “hiperinflación” que heredó del primer gobierno de Alan García (1985-1990), tal como hemos mencionado.

No obstante, se supo que durante su mandato se habría pues cometido graves violaciones a los derechos humanos, destapándose también hechos de corrupción cometidos por su asesor “en la sombra” Vladimiro Montesinos, expuesto a través de los ya tristemente célebres “vladivideos”, por los que dicho funcionario se encuentra preso hasta hoy.
Algo que precipitaría la caída del gobierno de Fujimori.
Dividida, así pues, la sociedad peruana entre quienes ensalzan su figura, al considerar que «salvó» a nuestro país del terrorismo y el colapso económico, y los que lo señalan como un dictador que cometió graves violaciones a los derechos humanos, abusando de las instituciones democráticas para mantener su poder.
Las condolencias hoy para con su familia y allegados no se han hecho esperar y llegan desde todas partes del mundo.
En las próximas horas, se conocerá de lo que será el sepelio tras su sensible fallecimiento, siendo probablemente este apegado a lo que dicta el protocolo, tal y como corresponde a un exjefe de Estado.
Actualización:
Se supo que los restos del expresidente Alberto Fujimori serán velados en el Museo de la Nación, desde este jueves 11 hasta el sábado 14, fecha en la que se realizará el sepelio en el cementerio Campo Fe de Huachipa, extendiéndose la invitación a la ciudadanía que desee acercarse personalmente a despedirlo.
Por: Christian Loureiro ✍
noticias@laotraprensa.com