
Los incendios forestales y la deforestación, en la región San Martín por el aumento significativo de la temperatura diurna, se han incrementado de manera significativa al punto de generar una mayor contaminación del aire.
Ante estos desastres forestales, el presidente del capítulo de Ingenieros Agrónomos del Colegio de Ingenieros del Perú, Consejo Departamental San Martín, Elías Torres Flores, también docente de la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de San Martín, precisó que, “La deforestación y la quema de árboles generaron gases de efecto invernadero y residuos que, al mezclarse, forman una capa de esmog que calienta el ambiente”.
Las zonas críticas de la región y de la Amazonía, como algunas áreas protegidas, son devastadas por los incendios forestales. “La Amazonía está en llamas, y no podemos seguir siendo testigos pasivos. Lo vivimos hace poco con la última pandemia, y no podemos permitir que vuelva a ocurrir por nuestra negligencia”, alertó el especialista.
Para el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la selva peruana experimenta un incremento significativo de la temperatura, con refuerzo en la radiación ultravioleta (UV), especialmente por la tarde, y la posibilidad de fuertes lluvias.
El organismo meteorológico dijo que su estación ubicada en El Porvenir, en la región San Martín, marcó una temperatura diurna máxima de 40 °C. Según la institución, 5.8 puntos por encima de la media normal.
Las regiones de Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali son las más afectadas por el aumento de la temperatura. Senamhi reitera a la población la importancia de mantenerse hidratada y de usar bloqueador solar cuando estén en la calle.
Los bomberos voluntarios y las comunidades locales están luchando para detener el avance del fuego, pero no cuentan con los recursos suficientes. Las herramientas adecuadas y una dirección clara con una población organizada, tiene la capacidad de detener el fuego y hacerlo pronto, evitando la pérdida de vidas y el impacto negativo en nuestros ecosistemas.
Hasta el pasado 11 de septiembre, los incendios forestales registraron la pérdida de 1,370.71 hectáreas de cultivos y otras 1,100.86 hectáreas han quedado gravemente afectadas. En lo que corresponde a cobertura natural, se ha perdido 1,997.96 hectáreas y otras 1,536.76 han sido perjudicadas. Aparte, los incendios han causado la pérdida de 302 animales y han afectado a 3,805 más y podrían aumentar en las próximas horas debido a emergencias en curso y nuevos reportes.